Crianza

Mi hijo se come las cosas del suelo

Que levante la mano el primero que diga que no a probado nada del suelo; hasta teníamos un sistema infalible “había que persignarse” cuando el alimento se caía al piso, así estaba “libre de todo mal”. Pero al fin y al cabo se trataban de alimentos. Pero, ¿qué pasa cuando no son los alimentos los que se ingieren?

La mayoría de los niños (en algún momento de su corta vida) se han metido a la boca: tierra, arena o su juguete favorito (del piso). Es normal, sobre todo antes de los 12 meses ya que tienen una inmensa curiosidad por conocer y probar todo lo que les rodea. El problema empieza cuando el niño de entre 1 y 6 años de edad, de pronto, tiene el deseo irresistible de ingerir o comer compulsivamente cosas poco usuales (que no son alimentos) como tierra, pelo, papel, chapitas, piedras, almidón, bicarbonato, cenizas, tiza, moho, goma, pintura seca, hielo o jabón (por nombrar algunas cosas).

Cuando ese desorden dura más de un mes se denomina “Pica”. En la mayoría de los casos no es dañino. Lo más importante es concentrarnos en encontrar la raíz del problema, el cual muchas veces se debe a una deficiencia nutricional. Hay mujeres embarazadas que también pasan por lo mismo.

En muchos de los casos, por ejemplo, los niños y mamas embarazadas que comen tierra se debe a una deficiencia de hierro ya que la anemia es más probable es esas etapas de vida y el organismo, por su afán de conseguir lo que necesita, busca o pide sustancias que contengan minerales. En otros casos hay mujeres que han expresado que el comer tierra de las macetas o mentholatum les quita las nauseas o simplemente porque les provoca.

Causas probables de “Pica”:

  • Deficiencias nutricionales, falta de hierro o de zinc.
  • Causas culturales, hay tribus que comen barro.
  • Causas psicológicas: diversas como estrés, ansiedad o miedo.

Si el problema no se soluciona puede llegar  ser muy peligroso ya que puede resultar en una grave intoxicación o envenenamiento por plomo además de obstrucciones intestinales o de infecciones de parásitos o bacterias.

Si ves que cuando corriges la situación tu hijo, el no deja de hacerlo, pues habrá que llevarlo donde un especialista donde analizará el caso y se le dará desde un suplemento nutricional (en caso lo necesite)  o pautas y herramientas para poder tratar el estrés o la depresión según sea caso.

Cuando sorprendas a tu hijo hacer algo que no es habitual o se comporta de manera extraña, no lo grites o te molestes ya que está tratando de “decir” algo pero no tiene los recursos suficientes o tiene miedo de expresarlo.