Crianza

Consejos prácticos para tener hijos más sanos

Sabemos que la obesidad es la madre de todas las enfermedades y para poder prevenirla debemos inculcarles a nuestros hijos buenos hábitos de vida, no solo de alimentación, sino además actividad física regular, buena comunicación y sobre todo buenas relaciones interpersonales.

La rutina agobia y la cantidad de tareas pendientes no permiten tener el tiempo que quisiéramos con nuestros hijos. Debemos pues instar reglas donde el desayuno o la cena sean a la misma hora y todos puedan compartir los alimentos y tener el tiempo de conversar y de participar lo que se ha hecho en el día. Se ha demostrado que los niños que tienen una buena relación con sus padres y que dicen lo que sienten tienen menor probabilidad de refugiarse en la comida como método de escape de emociones no expresadas.

·         Disfruten de un delicioso desayuno: el tiempo es un factor limitante, pero sabiendo que el desayuno es la comida más importante del día y que todo están en casa, pues planeemos un menú nutritivo, delicioso y variado con fruta fresca, avena, yogurt, huevos, nueces, palta o alguna otra opción igual de saludable.

·         Evita que coman snacks poco nutritivos sobre todo cuando realizan actividades automáticas como ver televisión o estar en la computadora que ni cuanta se dan de lo que comen ni cuánto es lo que comen. Lo mejor es no comprar lo que no quieres que coman.

·         Involúcrate en un menú saludable: es verdad que cuesta cambiar el menú sobre todo cuando sabes que es lo que les gusta comer, pero es importante que tus hijos conozcan nuevos alimentos, disfruten de los beneficios de los alimentos saludables y sobre todo puedan tener un mayor abanico de opciones.

·         Disfruta de los momentos familiares, viste la mesa con mantel, usa tus fuentes, prende velas, pon música, relájate y olvídate de todas las cosas que tienes pendientes por hacer, es importante dedicarle el tiempo a tus hijos sobre todo para escucharlos y saber más acerca de ellos.

·         Intenta que prueben un alimento nuevo al menos una vez por semana y empieza siempre con sopa o ensalada de verduras.

·         Disfraza las verduras, sobre todo si les cuesta comerlas, prepara deliciosos soufflés de verduras, keke de zanahoria, galletas con quinua o pollo con salsa de nueces, la idea es que coman los alimentos con mayor contenido de nutrientes así no sepan que lo hacen.

·         No premies ni castigues con comida, ni para que terminen sus verduras ni porque se ganaron una diploma en el colegio, los alimentos no tiene por qué tener un significado emocional.

·         Juega con ellos, si no hay tiempo de salir al parque o jugar, prende la música y baila un rato, no cosa más divertida que hacerlo.

El pasar tiempo con los hijos se ha vuelto un lujo, pues aprovechemos los momentos claves para inculcarles valores familiares, enseñarles buenos hábitos de vida y saber un poco más de ellos, es el mejor regalo que puedes darles.