Crianza

¿Qué tan importante es la cena?

Sabemos que el desayuno es la comida más importante del día, y los snacks son indispensables para mantener la glucosa regulada y poder llegar a la siguiente comida con energía y calma. Si bien es imposible que dejemos a nuestros hijos saltearse el almuerzo, ¿qué hay de la cena?, ¿es igual de importante?

 
Los niños tienen una capacidad gástrica limitada lo que no les permite estar comiendo grandes cantidades de alimentos en un solo momento. No es lo mismo darles de comer pequeñas porciones de alimentos repartidas durante todo el día que servirles lo mismo que nosotros y en las mismas cantidades.
 
La distribución del día hace que al final los niños coman demasiado; se levantan a desayunar, en el colegio comen algún snack y su lonchera, llegan a almorzar tarde a la casa, toman lonche y a las 2 horas ya están cenando, lo que resulta en un exceso de calorías.
Ellos inconscientemente aprenden a comer así, abundante y a cada rato, más aun si son obligados a terminar siempre todo lo que se les sirvió. 
 
El crecimiento de los chicos debe de ser vigilado por el pediatra, quien determinará si está en un peso apropiado para su talla y edad, y si pasa del percentil 90 hay que hacer ajustes en la comida para que en un futuro cercano no sufra de enfermedades metabólicas relacionadas con el sobrepeso.
Entonces, la cena es importante siempre y cuando las demás comidas del día hayan sido bien distribuidas y en cantidades apropiadas. Tampoco debe de comer platos muy  condimentados o fritos; lo ideal es que consuma alimentos ligeros pero nutritivos como una crema de verduras, unos huevos revueltos, un yogurt con fruta, una ensalada de atún, pasta con salsa de tomate, avena con manzana; en resumen, preparaciones altamente nutritivas pero fáciles de digerir para que así pueda disfrutar de un descanso reparador.
La mejor forma de saber si tu hijo está comiendo las cantidades que necesita es llevando un registro mensual de su peso, una regla fácil (la cual no reemplaza al pediatra y tampoco es exacta) es multiplicar la edad del niño por 2 y después sumarle 8. Por ejemplo si tiene 5 años por 2 = 10 más 8 = 18 kilos. Si excede demasiado en peso o ves que al año sube más de lo que le corresponde pues habrá que hacerle un ajuste importante a su ingesta de comida. 
Los niños aprenden a comer lo que nosotros les enseñamos y sobre todo con el ejemplo que les damos, es nuestra responsabilidad criar niños saludables y felices.