Crianza

Las golosinas más saludables

La alimentación saludable es indispensable para el correcto crecimiento y desarrollo de los niños, pero ¿qué pasa cuando la oferta de golosinas supera nuestra dedicación y esfuerzo por escoger siempre alimentos nutritivos?

Nuestra función es enseñarles a nuestros hijos a escoger los alimentos más saludables para su propio beneficio, que tengan claro cuáles son para que cuando consuman los “no tan saludables” puedan medir su ingesta y eviten comer por comer (sobre todo en los cumpleaños o cuando logren una independencia económica).

Una buena fórmula para incentivarlos a que coman más saludable es explicándoles para que es bueno cada alimento en particular, por ejemplo: mis hijos tienen bien claro que el camote y la zanahoria son buenos para la vista y el pescado para ser más inteligentes. Con tus propias palabras enséñales los beneficios del alimento. Mi hijo mayor sabe que si quiere músculos como los de Max Steel tiene que comerse todo el huevo y el menor sabe que comiendo avena va a correr tan rápido como el Rayo McQuenn.

Entiendo que es poco difícil estar pendiente de la comida todo el día, sobre todo cuando los otros niños consumen golosinas sin medida. Lo bueno es que como deben de comer cada 3 horas para reponer energías, debemos tenerle estas opciones listas o a la mano para que se alimenten y al mismo tiempo disfruten de su sabor y practicidad.

Las mejores opciones de snack o “golosinas nutritivas” son: frutas picadas (fresas y uvas), plátano, tomates cherry, canchita, yogurt, galletas de avena, palitos de queso, zanahorias bebé, jamón de pavo, pasas, pasas con chocolate, pudin de chocolate, maní, nueces, huevitos de codorniz, leche, galletas integrales, keke (de plátano, avena o nueces), fruta deshidratada, camote chips, batidos (lúcuma, fresa, plátano), galletas o pan integral con palta, gelatina con leche, manzanas al horno con canela, canchita serrana, palitos de ajonjolí, trozos de pechuga de pollo, papitas cocktail con cáscara, queso fresco en dados, etc. La idea es que según sus gustos personales puedas tener listo alimentos prácticos que les encantarán.

Siempre va a haber un alimento más saludable que el otro, pero teniendo un abanico más amplio de opciones puedes darle a tu hijo o enviarle en la lonchera snacks saludables, divertidos y sobre todo ricos. Siempre comento que un alimento puede ser muy saludable, como el brócoli por ejemplo, pero si se queda en el plato no sirve de nada.

Hay que conversar con el niño y llegar a un acuerdo para que el escoja lo que prefiera de la lista que tu le puedas desarrollar (así siente que él mismo es el que ha escogido).

Enseñar a comer es una tarea difícil y repetitiva, pero lo bueno es que los niños aprenden con el ejemplo. Si los padres siguen pautas de alimentación saludables lo más probable es que ellos las imiten y si reciben información del alimento la apliquen.