Crianza

La importancia de comer en familia

La familia es el núcleo de donde se aprenden y sobre todo se refuerzan las conductas de nuestros hijos, el realizar actividades juntos es la mejor forma de mantenerse unidos y sobre todo de poder compartir experiencias y aprender de ellas. Todo esto me hace recordar mucho a la filosofía de la “Dieta Mediterránea” la cual se ha consagrado como el mejor patrón de alimentación del mundo, es nuestro turno de afirmar que “La Dieta Peruana” es aún mejor.
Si bien nosotros vemos a la comida como un vehículo de nutrientes, en realidad, es  mucho más que eso. La comida es un medio para compartir, celebrar y enseñar, y a medida que aprovechemos en familia este momento tan importante, nuestros hijos no solo serán más saludables si no que aprenderán muchos valores importantísimos para su bienestar personal y social.
1. Fomenta una alimentación más saludable: las comidas preparadas en casa son más nutritivas y balanceadas con alimentos de mejor calidad, además se acompañan de muchas verduras y frutas frescas y exigen variedad por lo que el cuerpo recibe mayor cantidad de nutrientes.
2. Desarrolla la buena comunicación: el comer juntos es una actividad donde se comparten las actividades del día, los hijos aprenden a escuchar y a dar su opinión, es más fácil para los padres darse cuenta si están pasando por un mal momento y sobre todo, según un estudio de Harvard, es donde los niños pequeños aprenden la mayor cantidad de palabras en el menor tiempo posible.
3. Inculca buenos modales: todo lo que los niños ven en casa, lo incorporan en su vida como algo natural; es importante que los hijos imiten a los padres en buenos modales y que los padres los corrijan cuando se amerite, por ejemplo: el comer con la boca cerrada, el esperar a que otro termine de hablar para dar su opinión o el apagar el celular son buenos modales de convivencia.
4. Mejora los vínculos familiares: el ritmo de vida tan acelerado no permite pasar tiempo con la familia, por eso es tan importante comer juntos, si no se pueden las tres comidas del día no hay problema, con una es suficiente, pero debe de ser una regla y no de vez en cuando.
5. Refuerza la buena actitud y la amistad: el hecho de preparar los alimentos, de ponerlos en la mesa y de sentarse a disfrutarlos hace que todos se involucren y se fortalezcan los valores familiares.
6. Fortalece el respeto y la responsabilidad: cada uno debe de tener una responsabilidad, ya sea lavar los platos, cocinar un día o ayudar a poner y a retirar la mesa y además un fuerte vinculo ya que reúne a todos estén donde estén (compromiso de llegar a casa a compartir en familia).
Las responsabilidades del día a día son agotadoras, el pensar en tener que llegar a casa a cocinar, servir y lavar es demasiado, pero la clave es pensar a futuro, en la educación y buenos hábitos de vida que les transmitimos a nuestros hijos, la mesa no es lugar para discutir, al contrario, es un momento de compartir y disfrutar. El comer juntos es importante para consolidar a la familia y reforzarle valores y  sobre todo una buena alimentación.