Crianza

Alimentos especiales para niños en verano

El verano es una temporada relax y divertida pero no por eso debemos de dejar que los chicos coman desordenadamente. Una alimentación saludable, enfocada en la hidratación y la ingesta (de preferencia) de alimentos altos en vitamina A, C, E y hierro es indispensable para protegerles la piel, los ojos y el pelo del implacable sol veraniego.

La hidratación debe comenzar  apenas se levantan y tiene que mantenerse así durante todo el día, sobre todo entre las 10 am y las 12 m que es cuando hace más calor y por consiguiente la pérdida se origina por medio del sudor y la respiración. Puedes darle a tu hijo agua como jugos frescos, frutas enteras, verduras crudas, gelatina o chups caseros de fruta fresca, la clave es que sean bajos en azúcar. Hay que evitar las gaseosas y las bebidas con cafeína ya que estimulan una mayor pedida de agua por medio de la orina.

La vitamina A es indispensable para proteger la piel y los ojos de los rayos UV. Algunos alimentos que la contienen son zanahoria, zapallo, camote, lechuga, espinaca, hígado, huevo, queso y pescado.

La vitamina C es un potente antioxidante. Estos alimentos deben estar crudos en la medida de lo posible y combinarse con hierro para ayudar en su absorción. Los cítricos, fresas, camu- camu, pimiento, tomate y brócoli son algunos alimentos altos en vitamina C que puedes considerar. Por otro lado los alimentos que contienen hierro y deben acompañar a los anteriores son carnes y vísceras.

La vitamina E es también antioxidante pero se encuentra “protegido” en la grasa. Los alimentos que la contienen son nueces, semillas, aceites y vísceras.

Si armamos un menú variado y equilibrado con todos los alimentos mencionados, fácilmente pueden formar parte de una dieta realista y viable.

Finalmente recuerda que la época de verano, por no tener horarios estrictos y estar más relajados (todos), es el momento perfecto para aprovechar en introducirles alimentos nuevos y repletos de nutrientes  ya que la niñez es el momento en el que ellos afianzan sus hábitos de alimentación y el tiempo (sin horarios, sin apuros) se vuelve nuestro aliado. Paciencia y repetición es la clave del éxito para lograr mejorar su abanico de opciones saludables.