Crianza

Psicología Inversa en los niños ¿funciona?

La idea de usar la psicología inversa fue descrita por Viktor Frankl, famoso y entregado neurólogo psiquiatra austriaco, que aseguraba que las personas creen, dicen y hacen exactamente lo opuesto a lo que uno desea o se les dice que hagan.

¡Cómo dejar de lado esta poderosa herramienta! Por ello, la Universidad de Chicago realizó un estudio donde les decían a los niños que “no coman” un grupo de alimentos saludables en particular (con la finalidad de que se los devoren), pero los resultados demostraron que no necesariamente la psicología inversa resulta con ellos (o al menos no con la mayoría); eso de decir “come tus zanahorias que te dan súper poderes o toma tu leche para que tengas huesos fuertes” tampoco, “dando la contra” en el consumo de frutas y verduras, lamentablemente, según este estudio no resulta como nos lo refirieron anteriormente (al menos no con el tema de la comida).

Sin embargo, lo que sí demostraron en un nuevo estudio publicado en “Journal of Consumer Research” es que el “no decirles nada” o simplemente decirles que “sabe bien” es más que suficiente para que se animen a probarlo todo sin darle demasiada importancia.

El tema de los niños “difíciles de comer” viene de toda la vida, el secreto es poder encontrar la “fórmula” dependiendo de la personalidad de cada uno. Lo que sí, los castigos no funcionan, ya que terminan odiando la comida (lo relacionan- justificadamente- como algo malo o aburrido).

  • Diseña el menú de la casa con ellos, así cada uno puede escoger lo que más le gusta (y aceptarlas preferencias de los demás) y sentirse partícipe de la comida.
  • Compra el menú con ellos, así aprenderán a reconocer los alimentos, los colores, las texturas y las miles de variedades según las estaciones.
  • No compres nada de lo que no quieras que coman y menos aún los premies con ese alimento poco nutritivo, ya que les das el mensaje equivocado (“Si terminas tu comida, puedes comer postre”).
  • Sírvelo en la mesa o en el plato (así no les guste), no lo obligues a comerlo, que lo deje ahí nada más, en algún momento se acostumbrará a verlo y se animará a probarlo.
  • Disfruta de lo que comes sin exagerar, acuérdate que ellos aprenden de lo que ven no de lo que escuchan.
  • Anímalo a cocinar, ellos se sienten orgullos del resultado y les provoca probar sus creaciones culinarias.

Si bien cada persona tiene gustos personales diferentes, la mayoría de lo que uno come es aprendido (de ahí las culturas), es por eso que nosotros como padres somos muy responsables de la dieta de nuestros hijos. Tenemos pues que ser consecuentes con lo que les decimos y ayudarlos a que coman saludable con el ejemplo.