Crianza

Hijita, Otra vez estás con mi celular…

Cuando yo era chica, mi manera de divertirme era jugar con mis hermanos a ser la familia con los muñecos, practicar tiros al arco, fútbol con mis primos maternos, veía televisión una o dos horas al día durante la tarde, mientras mamá me daba el lonche y alguna película en época de vacaciones; el celular no existía y agarraba el teléfono solo para atender a papá que me llamaba al volver del colegio.

Sin ninguna duda los tiempos han cambiado y los juegos de nuestros niños también. En la actualidad, muchos niños de apenas cuatro o cinco años, juegan a todas horas con sus teléfonos inteligentes; en sus horas libres, disfrutan de jugar en Internet o con un play station, ipod, ipad, tablet o cualquier aparato electrónico y sin lugar a dudas que les ha traído beneficios, por ejemplo, tienen habilidad especial para manejar aparatos electrónicos, reconocen sonidos, colores y figuras con mucha facilidad, cometen menos errores digitales, aprenden a un ritmo más acelerado, tienen más rapidez visual, desarrollan mejor la coordinación visomotora, pero, por otro lado, esto ha generado muchas consecuencias personales, sociales y familiares.

Del modo que vemos que existen muchos beneficios tecnológicos, un grupo de pediatras americanos y canadienses han demostrado que existe una influencia negativa de parte del abuso de la tecnología en niños menores de doce años y están trayendo consecuencias como: Retraso en el desarrollo, obesidad y desórdenes alimenticios, problemas emocionales, bajo desarrollo de habilidades sociales, falta de comunicación, problemas de concentración y memoria, bajo rendimiento escolar y adicciones.

Como podemos ver es un gran desafío para los padres de hoy en día el educar a sus niños teniendo en cuenta que existe un mundo tecnológico, es por esto que necesariamente hay que incluirla en la crianza las siguientes recomendaciones:

  • Controlar que tus hijos usen cualquier aparato tecnológico por máximo dos horas diarias
  • Buscar hacer otras actividades: jugar en el parque, nadar, leer un cuento, ir a la playa, montar bicicleta, jugar con tierra, etc.
  • Pasar buena calidad de tiempo en familia
  • Abrir el diálogo, generarles la confianza para que recurran a ellos.
  • Conocer a sus amistades

Finamente, hoy en día, sabemos que las familias son diferentes, y la influencia de la tecnología, en muchos casos, está rompiendo el dialogo; causando desintegración de los valores. Los padres somos los responsables de hacer todo lo posible para que los niños en la escuela, vida social no dependan de las tecnologías de la comunicación, la información y el transporte para lograr unas vidas más divertidas, alegres y eficientes.