Crianza

YA, YA, POR FAVOR… YAAAA

¿Alguna vez escuchaste alguna conversación parecida a esta?

Percy: “Mamá, mamá, mamá, mamá, mamá, cómprame más figuritas”

Melissa: No tengo plata hijo y deja de llorar porque nada ha pasado.

… Nuevamente…

Percy: “Mamá, mamá, mamá, mamá, mamá, pero ya pues, ya pues… mi papa te dio plata, cómprame más figuritas”

Melissa: Ya te dije que no (en tono fuerte agresivo), párate.. caramba párate, te dije que te pares. ¿Te sientes identificada con la misma? ¿Te desesperas cuando tus hijos no te entienden?

Tranquila, estás sintiendo lo que toda mamá sintió alguna vez cuando tuvo que ponerles límites a sus hijos y estos pequeños no entendían. Empiezo contándote que existen tres tipos de educación, estas son: Autoritaria.- “Mando y me tienen que obedecer sí o sí”, Permisiva.- “Dejo que mis hijos hagan lo que quiera” y Educación Consciente.- “Explico lo que pasa y por qué lo hago”, cualquiera de estos tipos de educación es utilizada dependiendo del modelo de crianza que nosotros mismos hemos recibido, por eso ningún modelo se aplica porque eres más mala o más buena, pero si algunos de estos modelos tienen más éxito para poder poner límites.

Para esto, lo ideal es que puedas aplicar el tipo de educación consciente y ahí es necesario que puedas incorporar un sistema de palabras llamado 3C:

  • Calmado.- Nosotros somos los adultos y debemos saber manejar nuestro enojo. Hay que reconocer la situación y si estoy alterada es mejor retirarse, respirar y después regresar a hablar con tu hijo.
  • Casual.- No lo cargues con tus propias emociones. “Él es bueno así se porte mal”
  • Conciso.- Menciona la importancia de no repetir las cosas, hablar poco, calmado y seguro de nosotros mismos. Debemos confiar en que nuestros hijos son capaces de escuchar.

Ten en cuenta que establecer límites no significa gritar, pelear y menos pegar, sino más bien poner límites significa educar con amor y explicarles que tomas ciertas decisiones por su bienestar.