Crianza

¿Cuánta televisión puede ver mi hijo?

La televisión es el entretenimiento #1 en la vida de nuestros hijos pero si la ven sin control alguno puede tener efectos negativos sobre el desarrollo de los más pequeños.

La televisión… podemos pensar y ver que hay preguntas fáciles de responder como ¿quién no se entretiene con una buena serie o película? ¿cómo podemos dejar de ver el noticiero? ¿cómo pensar en no ver dibujos animados con mi hijo? Así mismo, tenemos que pensar en preguntas más complicadas como ¿en qué momento la televisión se volvió la protagonista de la casa? ¿cuándo se decidió poner el televisor durante las comidas y no conversar? o peor aún ¿por qué mi hijo prefiere estar solo viendo televisión que con nosotros?

Nadie puede negar que el televisor también es una gran fuente de aprendizaje, ya que puede usarse como un recurso educativo y es a través de ella que podemos ver programas culturales que tienen alto contenido de motivación y contribuyen al desarrollo de la capacidad de escuchar, observar y relacionar diferentes estímulos. Del mismo modo, es un recurso didáctico que puede usarse como complemento a lo aprendido en la escuela y proporciona actualización de los que ocurre a nivel mundial, pudiendo tener acceso a lo que ocurre en otras culturas.

Después de ver tantas cosas buenas que proporciona “la tele” ¿por qué es perjudicial?, el problema es que existen muchos programas cuyo contenido no es adecuado para un los niños, por lo general hablan de violencia o sexo y así mismo, está “robando” la capacidad de socialización con la familia, horas de estudio, prácticas de deportes o juegos al  aire y el contacto con la naturaleza. Es por estas razones también que los niños cuando ven programas inadecuados creen, aceptan e imitan lo que ven en la televisión, sin distinguir en muchas ocasiones lo que es real de lo que es ficticio.

Por todo lo planteado es necesario que haya una supervisión y control sobre los programas que ven los niños y haya una selección adecuada de estos y acompañarlos mientras que los están viendo para poder resolverle las dudas que se encaminan. Así también es clave dosificar el tiempo que puedan estar entreteniéndose con la tele, lo ideal es que estén frente a la pantalla como máximo dos horas diarias.

Un pedido especial para ustedes procure no ver televisión en las horas de la comida, generen diálogos con sus hijos, y por último, eviten los televisores en las habitaciones para que puedan descansar mejor y no se encierren en este lugar.

En conclusión, la televisión proporciona muchas ventajas y desventajas pero debemos de ser conscientes que todo exceso es perjudicial y en el rol de padres y maestros debemos vigilar el tiempo y la calidad de programas que ven nuestros niños en su rutina diaria, así como acompañarlos.

 

Soledad Misa
Psicologa