Crianza

A regar, a regar, todos juntos a REGAAAAR…

Receta para sembrar naturaleza en los niños:

1 vaso de plástico + 5 semillas de frejol + 1 copito de algodón + 1 cuentagotas con agua =

Un germinador

Cuando estaba en segundo de primaria, la profesora de ciencias naturales nos pidió que lleváramos los materiales de la receta anterior, nadie sabía que íbamos a hacer. Al día siguiente nos hizo sacar los materiales y conto que haríamos un germinador. Hoy cuando escucho esa palabra, automáticamente me acuerdo de la ventana del salón donde había aproximadamente 40 vasitos con algodón. El germinador fue mi primer acercamiento a la naturaleza.

Así como lo fue para mí, cada uno de los niños tienen un primer encuentro con el mundo natural y son los adultos los que llevan la responsabilidad de que esto se realice, en mi caso fue la profesora de ciencias naturales, pero en otras personas pueden ser los padres, abuelos, tíos, primos, amigos, etc. No importa quien sea, lo relevante es que estos encuentros naturales se realicen.

La naturaleza es la madre del mundo y por ende parte del día a día de nosotros está en contacto con ella. En la vida de los seres humanos, es ella la responsable de que podamos respirar por los árboles que tiene, que haya más oxigeno por las áreas verdes que posee, que existan más curas naturales para enfermedades a través de diversas plantas, que haya alimentos gracias a sus animales, que los colores puedan ser aprendidos por los  niños a través de las flores o que se pueda sentir la sensación de libertad en los bosques amplios y gigantes que existen.

Así mismo, es importante conocer que el contacto con la naturaleza facilita a los niños la libertad y autonomía, desarrollan responsabilidades, fortalece la confianza en sí mismos y contribuyen en el desarrollo social. No olvidemos que hoy en día los niños se están desarrollando en ambientes más cementados y tienen menos contactos con plantas, flores, animales y mascotas,  por ende andan alejados de todos estos beneficios. Es de suma importancia que el niño vaya al parque, tenga una mascota, siembre alguna planta, abrace un árbol, haga actividades al aire libre, riegue las plantas de la casa y conozca qué es lo que más le gusta de la naturaleza.