Crianza

HACER EL DISFRAZ JUNTOS ES MÁGICO

Se trata de una edad mágica, en la que el mundo real y el mundo imaginario todavía no están claramente diferenciados” Elena Gallegos

 

Quedémonos en silencio por unos minutos e intentemos pensar como un niño. Intentemos pensar que el mundo donde vivimos puede ser por momentos real o si queremos imaginario. De tan solo pensarlo, siento una sensación de relajo, mucha libertad y paz. Soy capaz de soltar todas mis caretas, miedos, exigencias, perfeccionismos y obligaciones que me plantea la vida adulta.

Comencemos a ver que el niño por naturaleza tiene la NECESIDAD de jugar, reír, divertirse y disfrutar. Es una obligación. Son ellos los que tienen que hacerse menos problemas por todo, desarrollar de manera simple una situación, amistarse con un amigo a los dos segundos de una pelea, olvidar cualquier rencor y dar amor sin ningún tipo de miedo.

Los adultos andamos en un mundo real y estructurado, donde la seriedad predomina; olvidándonos de lo divertido que es ponerse ropa de cualquier color y no combinar las prendas entre sí, zapatos de tallas más grandes que las nuestras, telas viejas en la cabeza, sombreros antiguos de la abuela, pintarse la cara con muchos colores, ser un súper héroe, creerse una princesa y sentir REALMENTE que ese personaje representado es lo que están viviendo en ese momento, que son ellos y nadie más que ellos los que viven en esa idea. Eso se llama magia señores. Los niños son nuestros maestros y nos planten que la vida es mágica cuando somos capaces de crear todo el tiempo un mundo diferente.

Por esto los invito que para este 31 de octubre, en Halloween, fecha donde todos los disfraces aparecen, sean ustedes los que puedan darle a sus hijos un canasto de ropa vieja que ya no usen, zapatos viejos, gorros, telas, sombreros, maquillaje, pintura para cara, recortes de papel, tijeras, goma, todo aquello que sobre en casa y junto con él/ella… le pregunten: ¿Si tuviéramos que crear juntos un disfraz con todo esto, que crearíamos? Invítalo a que su imaginación vuele, evita comprarle el disfraz y que sea el clásico personaje de la televisión que anda de moda. Ellos, de por sí, son un personaje único y lo que necesitan es que los padres les den el empujón para tener el disfraz más original y el que más se van acordar por su vida entera ya que es creado por ellos.

Hay que tener siempre en cuenta que en los momentos donde los niños echan a volar su imaginación y fantasía es cuando empiezan realmente a expresar sentimientos y necesidades guardadas, así mismo son capaces de decir cosas que sin el disfraz puesto no dirían y mostrar todos los miedos que pueden ir teniendo. Con este juego también aprenden a compartir más con sus amigos, solucionar problemas con ellos o hermanos y padres. De esta manera, mientras que escuchas “al personaje” que aparece serás capaz de conocer mejor su mundo interior, de saber en que estás fallando y lo más saludable para ambos es que están compartiendo la magia de la vida, donde lo real es imaginario y lo imaginario es real.