Crianza

QUÉ CALIENTITAS SON TUS MANOS…

Mariana: Mama, ¿Por qué las manos de mis abuelos tienen muchas rayitas y son más calientes que las tuyas?

Mamá: Porque tus abuelitos nacieron hace mucho tiempo y cuando uno va creciendo y van pasando los años, la piel se arruga.

Mariana: ¿Y por qué la piel de ellos se arrugó?

Mamá: Porque fue perdiendo una sustancia que se llama colágeno, pero ¿sabes, hijita? Cada una de las rayitas que tú sientes en las manos de tus abuelos, son símbolos de toda la sabiduría que ellos tienen.

Cuando yo era niña solía ser muy curiosa, fue en uno de esos momentos de curiosidad donde tuve la misma conversación que tuvo Mariana con su mamá; yo no entendía por qué las manos de mis abuelos eran tan arrugadas, calientes y al mismo tiempo me daban tanta seguridad. Eran mis abuelos aquellos seres que me daban todo el amor del mundo, quienes me ponían poquitas reglas, me contaban las mejores historias de papa Noel, me cantaban las canciones más lindas, me compraban el helado más grande y le decían siempre a mis papas: “Déjalos que se portaron perfecto” a pesar que mi comportamiento haya sido pésimo.

Entonces, fue después de muchos años que me di cuenta que fueron mis abuelos mis primeros cómplices de empachadas con golosinas, compañeros de travesuras, engreídores, humanos favoritos para cocinar, cantantes preferidos y sobre todo, los primeros que me defendían cuando mis padres me querían castigar; hoy soy consciente de lo bueno que es tener a un abuelo cerca en tu vida y por esto es que los invito a que puedan crear y generar espacios de diversión y relajo con sus propios padres e hijos, para que sean tus niños quienes cultiven estos recuerdos maravillosos con estas personas que están rellenas de sabiduría, como son los abuelos.

Para terminar, si me preguntan ¿En que podría ayudar beneficiar el que abuelos y nietos estén juntos?, podría decirles miles de beneficios pero las principales respuestas serían: Los niños alegran a los abuelos y los abuelos les brindan seguridad, los niños evitan depresiones en los abuelos y los abuelos son la fuente de desahogo en los niños, los niños ayudan a que los abuelos se sientan con vitalidad y los abuelos generan que los niños sientan ternura.

Gracias a mis abuelos por enseñarme que la palabra “ternura” se construye con paciencia.