Crianza

¿Qué hago? Las rabietas me enloquecen

Un domingo cualquiera decides ir de paseo al centro comercial, a medida que vas caminando, te cruzas con muchas mamás que intentan calmar a sus hijos, lo chiquitines gritan, lloran o se tiran al suelo cada vez más fuerte.

Cuando ocurren estos episodios, los primero que hacen los padres es mirar alrededor y buscar cualquier manera para parar los gritos… Tranquilos… todas las personas hemos escuchado un grito en algún momento de la vida y los niños son libres de expresar emociones. Pero, lo que podrías intentar hacer es seguir esta secuencia:

  • Preguntar: ¿Qué te pasa? ¿Por qué estas así? ¿Qué sientes?.
  • Pedir: Párate, Cálmate, Hablemos.
  • Mantener: Seguir firme en tu decisión que se pare y no ceder ante ellos.
  • Esperar: Quedarte cerca o lejos esperando que se calme.
  • Mover: Cargarlo, agarrarlo de la mano y moverlo a algún lugar seguro.
  • Dedicar: tiempo para mostrarles que tienen que hablar y contar que les paso.
  • Perdonar: Es importante que aprendan a pedir perdón
  • Enseñar: Contarles que existen normas y al romperlas, tu no estás de acuerdo con eso.
  • Seguir: Continuar con el día y las actividades programadas.
  • Compartir: Llegar a casa y compartir lo sucedido con el otro padre o personas que lo cuidan.

Es parte de cualquier ser humano el querer expresarse y al no poder hacerlo o conseguir lo que se busca, se cree una frustración tan grande que lleve a este tipo de episodios, ten en cuenta que los niños no tienen las habilidades como los adultos en decir realmente lo que está sucediendo, son los padres lo que tienen la capacidad de llegar a los niños y obtener la información de lo que pasa.